Se debe priorizar la educación en los planes de respuesta a la emergencia sanitaria, advierten

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El BID y la Unesco emitieron el pasado lunes el informe “Reabrir las escuelas en América Latina y el Caribe: claves, desafíos y dilemas para planificar el retorno seguro a las clases presenciales”, en el que destacan la importancia de priorizar la educación en los planes nacionales de respuesta a la emergencia sanitaria por el COVID-19. Señalan cinco puntos críticos que se deben resolver antes de volver a las escuelas.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (Orealc/Unesco Santiago) coinciden en que la brecha existente en los sistemas educativos se agudizará si no se prioriza a la educación dentro de los planes de respuesta a la pandemia.

En este informe advierten sobre las condiciones desiguales de acceso a los recursos humanos, económicos, de infraestructura y equipamiento educativo en los países de la región, todos agravados por la pandemia. Estas condiciones afectan el adecuado proceso de regreso presencial a las escuelas, lo que afecta el derecho a la educación de millones de estudiantes en la región, aclaran.

“Los países han desplegado diversos planes de respuesta y recuperación en los cuales es necesario incorporar la educación como un elemento central no solo para garantizar una respuesta en el ámbito educativo, sino para lograr una recuperación equitativa, inclusiva y sostenible”, dice el informe.

Si bien destacan que estos países han demostrado “una notable capacidad de reacción ante un escenario incierto”, destacan que hay fuertes decisiones que deben tomarse cuanto antes, debido a que mientras más demore el retorno a clases presenciales, más crecerá la exclusión y más se incrementarán las desigualdades.

El informe señala que se debe poner especial atención en los siguientes puntos: escuelas seguras (infraestructura escolar, acceso al agua y saneamiento), recursos humanos (directores y docentes), educación remota (acceso a TIC y conectividad), financiamiento de la educación e información y planificación.

Sobre estos puntos, el BID y la Unesco llaman a los gobiernos “a invertir en mejorar el estado de la infraestructura escolar para ofrecer condiciones básicas de saneamiento e higiene. También a una cuidada planificación de la demanda y oferta de docentes para el regreso presencial a clases, y enfatiza la urgencia de mejorar las políticas referentes a la formación, disponibilidad, asignación y condiciones laborales de las y los docentes”.